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Todos amamos a nuestros perros y queremos hacer lo que es mejor para ellos (¡o eso es lo normal!), ¡lo que también significa hacerles tan felices (y mantenerlos así) como sea posible! Pero, ¿qué pasa si estamos haciendo algo que sin saberlo les hace infelices o “aplasta su espíritu”? Es probable que no lo hagas, pero por si acaso, no estás seguro o quieres ayudar a alguien que está estresando a su perro, asegúrate de leer bien lo que viene a continuación.

No ejercitar a tu perro

Éste es quizás uno de los principales problemas de los dueños caninos. Es comprensible si una persona no es activa o tiene una discapacidad física que le impida moverse, pero evitar que el perro haga el ejercicio adecuado es perjudicial tanto para su salud física como mental. Los perros necesitan salir, y esto no significa simplemente sacarles al patio.

Llevar al perro a dar un paseo o jugar a la pelota en el parque es una excelente manera de asegurarse de que el perro tiene la cantidad correcta de ejercicio, y además ayudará a fortalecer el vínculo perro-humano. Después de todo, ¡tu perro quiere estar contigo, no en el patio solo!

Quitarle la comida y los juguetes

Hay dueños que les retiran el plato de comida cuando están comiendo o el juguete cuando lo están masticando. Esto ocurre porque quieren demostrarles a sus perros, de esta forma, que son el “alpha”  y que deben respetarles. Lo utilizan como recurso cuando un perro se vuelve agresivo protegiendo algo como comida o juguetes, lo que a menudo sucede cuando los dueños no establecen límites claros con sus perros. Para prevenir esta situación, hay personas que piensan que necesitan ser capaces de coger algo de comida cuando el animal está comiendo o utilizando el rol alpha como un castigo para determinar su estatus por encima del animal.

Desafortunadamente, es a menudo un intento de entrenamiento canino muy equivocado. Todos los perros que hayan sido criados o que se les hayan dado límites claros compartirán su comida o juguetes con sus dueños y no tendrán ningún problema cuando se les sean quitados. Entonces, ¿cuál es la razón para hacerlo cada vez que se alimenta al peludito? Bueno… ¡pues no hay ninguna! Si coges la comida y posteriormente se la devuelves, lo que pasará es que el perro te verán como un “matón grande” que siempre está ahí para arrebatarle la comida. El perro no entiende porqué estás haciendo esto, y en realidad puede llegar a ser agresivo por el estrés de saber que siempre se le va a quitar la comida. La vieja regla de permanecer lejos de un perro si él está comiendo deber ser aceptado más ampliamente porque es verdad. ¿Te gustaría que alguien te quitara la cena durante unos minutos solamente porque puede hacerlo?

Meterlo en una jaula como castigo

Las jaulas son una excelente herramienta de entrenamiento. Pero la idea de entrenamiento es hacer de su jaula un lugar divertido y seguro para que el perro se relaje, aún así hay muchos dueños que insisten en usarla como un lugar de castigo; utilizando la técnica de “tiempo-fuera” (como irse al rincón en niños). Esto solo crea una animadversión respecto a la jaula, y cuando ésta se necesite  utilizar para otra finalidad, se tendrá por delante un tiempo difícil de entrenamiento para conseguir que el perro esté dentro y libre de estrés cuando está confinado (limitado en un espacio cerrado).

Los perros no entienden los castigos relacionados con el “tiempo-fuera”, ya que no utilizan nuestro idioma y no generalizan como lo hacemos los humanos. El uso del “tiempo-fuera” no será visto como una corrección al peludito por su mala conducta, él no va a entender que hizo algo que no le gustó a su dueño. El aprendizaje ocurre en el momento del acontecimiento, ya los perros no son niños que se sientan a pensar en lo que han hecho (sus acciones) a medida que pasa el día. Así que si vas a utilizar una jaula hay que asegurarse de que sea un lugar divertido y encantador para que el peludito descanse.

Gritarle constantemente

Imagínate que el único contacto que tienes en tu nuevo trabajo es un jefe gritándote constantemente por tus errores. ¡Probablemente odiarás ir a trabajar! Pues lo mismo ocurre con tu perro. Cuando tienes un perro que no ha tenido ningún entrenamiento básico, y se le grita en todo momento, es probable que el peludito se acabe sintiendo estresado. Esto es porque él sabe que estás enfadado y no entiende por qué, ya que no le has enseñado modales ni que comportamientos o conductas son deseables. No sólo eso, si no la constante confusión emocional que siente el perro, y es probable que dañes la relación.

Otro punto a tener en cuenta es la seriedad con la que se comportará el peludito cuando haya un problema real. Piensa en la historia del niño que avisaba de forma jocosa que venía el lobo hasta que un día vino y nadie le hizo caso: si siempre estás gritando que Fido venga cuando está corriendo por el patio, pero en realidad no le enseñas a venir cuando le llamas, ¡que crees que ocurrirá cuando corra por la calle? Te oye gritar pero ello no creará ningún efecto en él porque siempre le estás chillando. Así que correrá por ahí haciendo caso omiso. En otras palabras, gritarle al perro constantemente no le ayuda en nada, realmente solo sirve para estresarle, desorientarle o herirle.

Dejarle solo durante largos periodos de tiempo

La mayoría de personas tienen trabajos que les mantienen alejados de sus peluditos durante el día, dejándoles en casa para relajarse, hasta que sus dueños lleguen de trabajar. Si tienes un promedio superior a 40 horas de trabajo a la semana, viajas constantemente o dejas tu casa sola más de 8 horas seguidas y con una frecuencia, deberías considerar si tener un perro es una buena opción como mascota. Los perros son animales sociables y necesitan pasar tiempo con sus familias. Cuando no consiguen la socialización que necesitan, se vuelven tristes, se estresan, e incluso se pueden volver destructivos. Es importante que el dueño encaje la cantidad apropiada de ejercicio y el tiempo de juego con su peludito, aunque tenga un horario algo “apretado” o ocupado.

Si eres una persona que te vas largos periodos de tiempo durante el día o viajas a menudo, asegúrate de encontrar un buen “paseador de perros” o una guardería de peluditos que haga feliz al tuyo en tu ausencia. Cualquier perro que se quede solo durante periodos prolongados de tiempo en un mismo espacio confinado, es probable que sea infeliz y esté poco sano. ¡Así que asegurarse de proporcionar el amor y el cuidado que el perro necesite!

 

Fuente: www.iheartdogs.com

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